Ampliación de hipoteca

La ampliación de hipoteca es una operación financiera mediante la cual se pueden cambiar las condiciones de la hipoteca actual. Se trata de un producto que se puede ejecutar de diferentes maneras: ampliando el capital, ampliando los plazos o realizando ambas operaciones.

Tipos de ampliación

En el caso de la ampliación de capital , lo que se incrementa es el importe del préstamo hipotecario. El cliente puede disponer, por tanto, de más dinero , pero esto repercutirá directamente en la cantidad a pagar en las cuotas mensuales, que también será mayor siempre y cuando no vaya acompañada de una ampliación de plazos.

Dicha ampliación de plazos se basa en aumentar el número de años en los que el cliente debe devolver el préstamo. Este tipo de ampliación se realiza con la intención de reducir la cuota mensual a pagar, aunque el cliente tardará más tiempo en cancelar el préstamo hipotecario definitivamente.

Por último, se puede realizar una ampliación de plazos y de capital. Con este último se combinan ambas operaciones, con el resultado de que el cliente puede aumentar los fondos disponibles sin la necesidad de pagar más en la cuota mensual, ya que esta se ajusta gracias a la ampliación de plazos.

Requisitos

En principio, cualquier cliente que tenga una hipoteca contratada actualmente puede solicitar una ampliación hipotecaria. Sin embargo, hay que tener en cuenta que eso no garantiza que el banco la apruebe. La entidad, como ya hizo a la hora de constituir la hipoteca por primera vez, realizará un análisis crediticio del cliente, haciendo hincapié en su capacidad de pago y endeudamiento. De este modo, la persona que solicita la ampliación debe volver a demostrar cierta solvencia para que la operación pueda llevarse a cabo. Obviamente, se deben de tener al corriente todos los pagos de la hipoteca actual.

Los razones para pedir una ampliación hipotecaria suelen ser la necesidad de disponer de más fondos o tener más holgura en la economía cotidiana. Sin embargo, esta operación también puede servir para aprovecharse de un cambio en el paradigma económico vigente. Como la entidad bancaria se ajusta a las nuevas condiciones del mercado y a los diferentes índices, el tipo de interés que se disponga con la ampliación podría ser mejor o peor que el anterior. Se trata de un aspecto a tener muy en cuenta a la hora de realizar dicha operación.

Diferencias entre rehipotecar y ampliación hipotecaria

Existen diferencias evidentes entre realizar una ampliación de hipoteca y rehipotecar. Por lo general, sale más caro rehipotecar que una ampliación . Esto se debe a los gastos que
conlleva la primera operación. Entre ellos podemos encontrar los trámites de cancelación del préstamo actual y los de la constitución de la nueva hipoteca.

  •  Comisión de cancelación
  • Escritura de cancelación (notario)
  •  Anulación de la carga en el registro
  •  Tasación actual
  • Gastos de notaría, registro y gestoría
  • Impuesto de Actos Jurídicos Documentados

La suma de estos gastos, a priori, es mayor que la de una ampliación de hipoteca, entre los que podríamos encontrar los siguientes:

  •  Comisión por novación
  • Gastos de notaría, registro y gestoría
  •  Nueva tasación si es necesaria
  •  Impuesto de Actos Jurídicos Documentados

Pese a esta evidente diferencia, se debe estudiar a fondo cada caso, ya que una ampliación puede venir acompañada de gastos extra como la compra obligatoria de productos asociados de la entidad, así como el ya comentado posible cambio en los índices de referencia.

Ventajas de la ampliación hipotecaria

Al margen de los ajustes en el plazo y el capital según nuestra situación económica actual, realizar una ampliación hipotecaria tiene una serie de ventajas a favor de aquel que la solicita. Como ya se ha comentado anteriormente, ampliar la hipoteca es un proceso más barato que rehipotecar, ya que modificar las condiciones de una hipoteca vigente resulta menos costoso que suscribir una nueva.

Si lo que necesitamos es una mayor cantidad de fondos, realizar una ampliación del capital de la hipoteca también es una operación más barata que solicitar un préstamo personal. Esto se debe a que los préstamos hipotecarios, por lo general, tienen unos tipos de interés bastante más bajos que los de los préstamos personales.

Otra situación en la que puede ser beneficiosa la ampliación hipotecaria es en la compra de una nueva vivienda o terreno. Si tenemos el margen suficiente y la entidad lo aprueba, se puede realizar la ampliación en lugar de suscribir una segunda hipoteca, ahorrandonos así los costes de formalización de la nueva hipoteca.